Las autoridades francesas condenaron el desorden y la violencia vividos en el marco de las multitudinarias protestas celebradas en las principales ciudades del país para denunciar la mala situación de la educación pública.
De acuerdo con el reporte oficial la jornada del sábado, más de 1.800 detenidos y más de 500 agentes heridos, mientras que El Ministerio del Interior reconoció que más de 550.000 personas se manifestaron por toda Francia.
Al margen de estas marchas, unos vándalos optaron por la violencia y se ensañaron con los edificios públicos al servicio de los ciudadanos, como los ayuntamientos o las prefecturas, pero también con numerosos comercios que fueron atacados, saqueados, algunos incluso incendiados.
El Gobierno francés, condenó estos hechos: Nada justifica estos actos, y ha destacado la labor de las fuerzas de seguridad y bomberos movilizados a veces poniendo en riesgo su propia seguridad.
Solo en París se han contabilizado 720 arrestos, de los cuales 517 han derivado en detenciones, correspondientes a 171 menores de edad y 346 mayores de edad.









